Al mudarse al extranjero, una de las preocupaciones más habituales es si tendrá que pagar impuestos en dos países diferentes.

Afortunadamente, Portugal ha firmado convenios de doble imposición (CDI) con más de 80 países, lo que ayuda a residentes e inversores a evitar tributar dos veces por los mismos ingresos.

Para los extranjeros que se trasladan a Portugal, es esencial comprender cómo funcionan estos convenios. Determinan qué país tiene derecho a gravar determinados tipos de rentas, como las del trabajo, las pensiones, los dividendos o las ganancias de capital.

Esta guía explica cómo funcionan los convenios de doble imposición de Portugal, a quién se aplican y cómo pueden beneficiarse de ellos los expatriados.

¿Qué es un convenio de doble imposición?

Un convenio de doble imposición es un tratado entre dos países diseñado para evitar que los mismos ingresos tributen dos veces.

Estos convenios establecen normas que determinan:

  • Qué país tiene derecho a gravar determinados ingresos
  • Cómo se aplican los créditos fiscales
  • Cómo se resuelven los conflictos de residencia

Por ejemplo, si una persona vive en Portugal pero percibe ingresos de otro país, un tratado fiscal ayuda a aclarar dónde deben tributar esos ingresos.

La mayoría de los convenios de doble imposición siguen el Modelo de Convenio Tributario de la OCDE, que proporciona un marco común utilizado por muchos países de todo el mundo.

Por qué los convenios de doble imposición son importantes para los expatriados

Los residentes extranjeros suelen obtener ingresos de múltiples fuentes, como:

  • Salario de un empleador extranjero
  • Pagos de pensión de su país de origen
  • Ingresos por alquiler de inmuebles en el extranjero
  • Dividendos o inversiones en mercados internacionales

Sin un tratado fiscal, estos ingresos podrían, en teoría, tributar en ambos países.

Los tratados fiscales de Portugal garantizan que, por lo general, los ingresos solo tributen una vez, o que los impuestos pagados en el extranjero puedan imputarse como crédito frente a las obligaciones fiscales en Portugal.

Para muchos expatriados, esto hace que trasladarse a Portugal sea mucho más predecible desde el punto de vista financiero.

Law Office

Países con convenios de doble imposición con Portugal

Portugal ha firmado tratados fiscales con más de 80 países de todo el mundo, incluidos muchos de los países desde los que los expatriados suelen trasladarse.

PaísPaísPaísPaís
AngolaIrlandaCatarRumanía
ArgeliaIsraelRusiaArabia Saudí
AndorraItaliaSerbiaSingapur
ArgentinaJapónEslovaquiaEslovenia
ArmeniaKuwaitSudáfricaCorea del Sur
AustraliaLetoniaEspañaSri Lanka
AustriaLituaniaSueciaSuiza
AzerbaiyánLuxemburgoTailandiaTúnez
BaréinMaltaTurquíaUcrania
BélgicaMéxicoEmiratos Árabes UnidosReino Unido
Bosnia y HerzegovinaMoldaviaEstados UnidosUruguay
BrasilMontenegroVenezuelaVietnam
BulgariaMarruecosAlemaniaGrecia
CanadáMozambiqueHungríaIslandia
Cabo VerdePaíses BajosIndiaIndonesia
ChileNueva ZelandaNoruegaPakistán
ChinaMacedonia del NortePanamáPerú
CroaciaPoloniaPortugalFrancia
ChipreDinamarcaEstoniaFinlandia

Estos convenios ayudan a las personas que se trasladan a Portugal a gestionar sus obligaciones fiscales internacionales de forma más eficiente.

Ejemplo: Convenio fiscal Portugal–Estados Unidos

El convenio fiscal entre Portugal y Estados Unidos es especialmente importante porque los ciudadanos estadounidenses siguen estando sujetos a tributación en EE. UU. por sus ingresos mundiales, incluso cuando viven en el extranjero.

No obstante, el convenio ayuda a evitar la doble imposición de varias maneras.

Ejemplo

Un estadounidense que vive en Lisboa puede pagar el impuesto sobre la renta en Portugal por los ingresos del trabajo obtenidos localmente. El sistema fiscal de EE. UU. suele permitir un crédito fiscal por impuestos pagados en el extranjero, que compensa los impuestos ya abonados en Portugal.

En la práctica, esto significa que los mismos ingresos no tributan dos veces, aunque pueden seguir existiendo obligaciones de declaración.

Los estadounidenses que se trasladan a Portugal también deben tener en cuenta normas específicas de EE. UU., como los requisitos de declaración de FATCA.

Ejemplo: Convenio fiscal Portugal–Reino Unido

El convenio fiscal entre Portugal y el Reino Unido aborda situaciones en las que los ciudadanos británicos perciben ingresos de ambos países.

Ejemplos habituales incluyen:

  • Pensiones del Reino Unido percibidas por residentes en Portugal
  • Ingresos por alquiler de inmuebles situados en el Reino Unido
  • Dividendos de empresas del Reino Unido

El convenio define qué país tiene derecho a gravar cada tipo de renta y puede permitir un crédito fiscal por los impuestos pagados en el extranjero.

Este marco es especialmente relevante para los jubilados que se trasladan del Reino Unido a Portugal.

Cómo se evita la doble imposición

La mayoría de los tratados fiscales se basan en dos mecanismos principales para evitar la doble imposición.

Método del crédito fiscal

Los impuestos pagados en un país pueden imputarse como crédito frente a los impuestos adeudados en el otro país.

Ejemplo:

Un residente canadiense en Portugal paga impuestos en Canadá por ingresos de inversiones. Al presentar impuestos en Portugal, la persona puede recibir un crédito por el impuesto ya pagado en el extranjero.

Método de exención

En algunos casos, los ingresos pueden tributar solo en un país y quedar exentos en el otro.

Por ejemplo, determinadas pensiones o rentas del trabajo pueden tributar exclusivamente en el país en el que la persona reside.

Las normas específicas dependen de los términos del tratado entre los dos países.

El papel de la residencia fiscal

Los acuerdos de doble imposición suelen aplicarse una vez que una persona se convierte en residente fiscal en uno de los países involucrados. Para comprender cómo se determina este estatus, consulte nuestra guía sobre Residencia fiscal en Portugal.

En Portugal, la residencia fiscal suele depender de factores como:

  • pasar más de 183 días en el país durante un año natural, o
  • mantener una residencia habitual en Portugal.

Su estatus de residencia fiscal desempeña un papel clave a la hora de determinar qué país tiene derecho a gravar determinados tipos de renta.

Consideraciones prácticas para expatriados

Antes de trasladarse a Portugal, es importante revisar cómo se aplican los convenios de doble imposición a su situación.

Esto incluye comprender su estatus de residencia fiscal, comprobar si Portugal tiene un tratado fiscal con su país de origen y asegurarse de que cumple las obligaciones de declaración en ambas jurisdicciones.

Muchos extranjeros también obtienen un NIF portugués (número de identificación fiscal) antes de establecer la residencia fiscal.

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Respuestas a sus preguntas

Un convenio de doble imposición es un tratado entre Portugal y otro país que evita que los mismos ingresos tributen dos veces. Estos convenios determinan qué país tiene derecho a gravar determinados tipos de renta.

Sí. Portugal y Estados Unidos tienen un convenio de doble imposición que ayuda a evitar que los estadounidenses que viven en Portugal paguen impuestos dos veces por los mismos ingresos.

Portugal ha firmado más de 80 tratados fiscales con países de todo el mundo, incluidos el Reino Unido, Canadá, Australia y muchos países europeos.

Sí. Por lo general, los residentes fiscales en Portugal deben declarar sus ingresos mundiales, aunque los tratados fiscales pueden permitir créditos o exenciones para evitar la doble imposición.

En la mayoría de los casos, las personas deben declarar los ingresos extranjeros y solicitar el crédito fiscal o la exención correspondiente al presentar su declaración. El proceso exacto puede depender del tratado entre los países implicados.

Los convenios de doble imposición de Portugal desempeñan un papel importante a la hora de proteger a los extranjeros de tributar dos veces por los mismos ingresos. Con tratados que cubren a más de 80 países, estos convenios ayudan a aclarar cómo deben gravarse los ingresos internacionales y proporcionan mecanismos como créditos fiscales o exenciones.